La marca “Valladolid es Vino” surge en noviembre del año 2018 con motivo de la feria de turismo de interior que se realiza cada año en Valladolid, INTUR.
La Diputación de Valladolid registró este lema para esta y otras acciones de marca, un lema que sigue las directrices marcadas por el entonces recién presentado plan de marketing, en el cual se hacía hincapié en unir los conceptos de Valladolid y de vino.
Se trata de una marca que aúna en un solo lema todos los productos de la provincia de Valladolid, una provincia con cuatro rutas del vino certificadas. Unas rutas que cuentan con socios que no sólo son bodegas, sino recursos gastronómicos, culturales, históricos de naturaleza etc.
Esta marca se presenta en el año 2018 en un soporte muy novedoso, una caravana reformada que hace las veces de oficina de información turística. El diseño de la caravana se realizó pensando en ser lo más visual posible para intentar llegar al mayor número de público objetivo. La fachada principal mostraba una imagen de viñedos bajo el lema “Valladolid es Vino”, así como los pilares de la estrategia turística provincial: cultura, naturaleza, gastronomía y enoturismo. La otra fachada principal estaba dedicada a los centros turísticos provinciales.
Un diseño que se modifica en el año 2020, con una imagen sobre fondo blanca, mucho más limpia, con centra toda la importancia en el nombre de la marca y quienes la conforman, las rutas del vino certificadas de la provincia de Valladolid.
Por otro lado, este soporte dedica una parte importante a la marca “Alimentos de Valladolid, a gusto de todos”, siguiendo la premisa de unir bajo el lema de Valladolid es Vino también a la gastronomía como un recurso turístico más.
Por último, la parte trasera del diseño está dedicada al Club de Amigos de la provincia, utilizando las palabras “descuentos” o “ventajas”, como una forma de atraer al mayor número de público. Así mismo, esa parte trasera cuenta con una televisión donde se proyectan vídeos promocionales sobre el enoturismo en particular y el turismo en la provincia de Valladolid en general.
Esta acción de Street Marketing consiste en reformar una caravana (imagen muy relacionada con el turismo) en una oficina de información turística donde el visitante potencial no sólo puede adquirir folletos informativos sobre Valladolid, si no que puede degustar y adquirir productos gastronómicos de la provincia y hacerse socio del Club de Amigos de la Provincia en la misma caravana y llevarse el carné de socio en el momento, informándose sobre descuentos en museos, casas rurales, hoteles y bodegas de la provincia. Esta acción supuso para la provincia el seguir teniendo una presencia, con una muy buena imagen, en ferias y eventos turísticos y gastronómicos.
Las acciones y técnicas utilizadas para realizar Street Marketing son infinitas, muchas de ellas tan originales que hasta han generado impacto en los medios de comunicación. La función u objetivo principal es que el ciudadano de a pie recuerde la campaña por su impacto y la comente, haga fotos, es decir, que genere un flujo de comunicación para que la campaña se extienda. Hoy en día gracias a redes sociales como Twitter, Facebook, WhatsApp, YouTube, todas estas acciones tienen el triple de repercusión.
Esta acción ha permitido a la Diputación de Valladolid, con presupuesto limitado, tener notoriedad, la explicación del mensaje y contenido turístico sobre la marcha, crear experiencias interactivas directas con el público así como tener un impacto inmediato y posibilidad de medirlo en el momento.
Para hablar de promoción en general, es preciso mencionar el concepto de Comunicación de Marketing Integrado (IMC), el cual se ha establecido en la literatura de marketing como una parte integral de la estrategia de marca. El IMC puede ser considerado para representar algo más que un proceso de comunicación, sino más bien un proceso en el que las comunicaciones de marketing se gestionan de una manera holística para lograr objetivos estratégicos (Kitchen et al., 2004). Una marca que, en este caso, se ha convertido en el proyecto del que surgen todo tipo de iniciativas turísticas en la provincia de Valladolid como el llamado “tren del vino”.
